TEMA: LA REBELION CRISTERA
GUIÓN DE ENTREVISTA
LOC. XALISCUILO MUNICIPIO DE COSAUTLÁN DE CARVAJAL
SR. (A): Otilia Martínez Ruíz
ENTREVISTADOR: Angélica García García
SALUDO:
PREGUNTAS:
1. ¿Cuál es su nombre completo y dónde nació?
2. ¿Cómo fue su niñez y juventud?
3. ¿Tuvo la oportunidad de estudiar? ¿bajo qué condiciones?
4. ¿Cómo fue su formación religiosa?
5. ¿Conoció el movimiento llamado rebelión cristera?
6. ¿Qué me puede comentar de ese hecho?
7. ¿Qué repercusiones tuvo en los niños y en los jóvenes?
8. ¿Los padres y madres de familia que opinión tenían?
9. ¿Qué tan importante era la religión en esa época?
10. ¿Qué prácticas religiosas se mantenían y como se desarrollaban?
11. ¿Afectaba mucho a la vida del pueblo?
12. Mientras tanto ¿qué ocurría en el resto del estado y del país?
13. ¿Cómo se transportaba la gente de este pueblo a las ciudades?
14. ¿Cómo eran las vías de comunicación?
15. ¿Le afectó de alguna manera la guerra cristera?
DESPEDIDA Y AGRADECIMIENTO:
RESULTADOS DE LA ENTREVISTA A DOÑA OTILIA MARTÍNEZ RUIZ ORIGINARIA DE LA LOCALIDAD DE XALISCUILO MUNICIPIO DE COSAUTLÁN DE CARVAJAL VER.
SINTESIS DE LA ENREVISTA
Otilia Martínez Ruíz, nació en la localidad de Xaliscuilo, Municipio de Cosautlán de Carvajal Ver. en el año 1936, (apenas 9 años después de la rebelión cristera), ahondado en su vida me cuenta que su infancia fue de lo más difícil puesto que desde muy pequeña quedó huérfana de padre y madre por lo que su abuela tuvo que hacerse cargo de ella.
La pobreza dificultaba las cosas; era cuestión de trabajar en cualquier cosa, en el caso de su abuela y de ella misma tenían que trabajar en la casa de la familia Cárdenas que en aquél tiempo vivían en la localidad y era la más adinerada por lo que empleaba a mujeres para que les apoyaran en labores como hacer tortillas, lavar la ropa y cortar café. Con el fin de conseguir cincuenta o sesenta centavos la abuela de doña Otilia y ella misma se empleaban con esta familia. Platica que en aquel tiempo aunque el pagó era muy poco, los productos también tenían un precio muy bajo, sin embargo la situación se complicaba porque había mucha caristia, los productos llegaban en muy pequeñas porciones a la localidad.
En cuestión de educación doña Otilia comenta que solo tuvo la oportunidad de estudiar el primer grado; la escuela ye existía en el lugar que actualmente se encuentra, aunque en condiciones muy diferentes. “En aquél tiempo era una casona de madera vieja, donde los varazos y regaños estaban a la orden del día” no se sabía donde era mejor estar, en la casa muchas veces se la pasaba mal (golpes, peleas y poca comida) y en la escuela por lo consiguiente (malos tratos, regaños y golpes). En realidad en la escuela aprendió muy poco donde aprendió a leer un poco mas y a hacer algunas operaciones matemáticas fue en su casa donde la práctica y la necesidad la obligaron a aprender más.
En cuanto a la formación religiosa en aquellos tiempos, doña Otilia comenta que era muy complicada puesto que eran muy pocas las ocasiones en que sacerdotes asistía a hacer misas a la localidad; incluso fue en este tiempo cuando la comunidad comienza con la veneración a la “Santa cruz”, cada tres de mayo un sacerdote bajaba a oficiar misa en un lugar al aire libre llamado “Los carriles”, en este lugar, cuenta la señora, existía una cruz viva formada por las ramas de un árbol, no había capilla ni iglesia solo este lugar a donde la gente iba año con año a venerar la cruz.
La única formación religiosa que les daban era a base de catequistas que les enseñaban de manera informal el catecismo, a muchos niños (como en el caso de ella) no los dejaban asistir al catecismo, los padres preferían que estudiaran en casa con tal de que no recorrieran grandes distancias por los caminos y veredas que en ese tiempo existían.
Comenta doña Otilia que su abuelita le platicaba que tiempo atrás, en el periodo que se conoció como rebelión cristera, a los sacerdotes se les persiguió mucho, incluso se llegó a castigar con la muerte a aquellos que se le encontraba oficiando misa o impartiendo sacramentos, por lo que la mayoría de ellos tenían que hacer sus misas de forma clandestina, incluso doña Otilia para ser bautizada tuvo que ser trasladada cargando hasta la ciudad de Teocelo que era uno de los pocos lugares en el que los niños podían recibir sus sacramentos a escondidas del gobierno. “La gente en este tiempo temía al gobierno y no defendía sus derechos. Al no haber electricidad ni medios de comunicación, no había forma de enterarse de lo que ocurría en el resto del país de cierta forma las comunidades se encontraban aisladas, por lo que sufríamos las consecuencias de las decisiones que tomaba el gobierno y en muchas ocasiones ni las entendíamos.”
De acuerdo a lo que recuerda Doña Otilia, una de las consecuencias más palpables que trajo consigo la rebelión cristera fue el descontento de la gente, puesto que durante muchos años la iglesia fue el eje rector de todas o gran parte de las actividades que de desarrollaban en la comunidades y en las mismas ciudades, prohibir que la iglesia ejerciera sus actividades era como restarle fuerza y voluntad a la misma sociedad, lo que traduciría en descontento social y falta de unidad en el pueblo mexicano.
Para concluir doña Otilia comenta que fue precisamente durante este periodo cuando se comienzan a conformar varios pueblos, puesto que muchas colonias y concentraciones poblacionales que existían en diversos puntos del municipio fueron desplazadas para concentrarlas de manera específica tanto en Cosautlán como en otros ranchos que estaban creciendo de manera mas rápida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario